Picarones, una Comida Invernal

Picarones, una Comida Invernal

Hola chicas ¿cómo están? Me imagino que muchas de ustedes ya no dan más muriendo de lo congeladas con el frío que hemos tenido este año. Sí, y es que no solo en el sur de nuestro país, Chile, hemos sufrido de las bajas temperaturas, sino que también en nuestra capital Santiago, de donde sé que son muchas de las lectoras del blog. Como es clásico en invierno los días se sienten más fríos especialmente en las mañanas en que algunas se van a clases y otras nos vamos a trabajar.

 

Es por ello que quiero presentarles una receta especialmente para esos días en que para la once o desayuno nuestro cuerpo exige (sí, exige) una dosis de algo un poquito más calórico pero siempre considerando que debemos comer con mesura para no dañar nuestro organismo que tanto amor, bondad y sabiduría nos entrega. Además la idea de esta publicación es saludar (perdón lo atrasada) a nuestros hermanos del Perú en su día (28 de Julio), puesto que gracias a ellos esta preparación peruana se popularizó en Chile.

 

Cabe destacar que la receta que les enseñaré no es para nada saludable, pero como no hay nada de malo en que de vez en cuando nos demos un gustito y regaloneemos a nuestro cuerpo y espíritu con un shot extra especialmente para enfrentar los días invernales y lluviosos, creo que no hay excusa para disfrutar de unos exquisitos picarones y mejor aún son si los preparamos en casa ya que tal como es mi caso en mi ciudad (Concepción) los venden en muy pocos lugares y por lo general siempre se agotan. Además los ingredientes a utilizar son bastante sencillos y los encontrarán en cosa de minutos.

 

Aquí va la receta:

 

Ingredientes para la masa (10 a 15 unidades, depende del tamaño):

– 1 taza de zapallo camote.

– 2 tazas de harina.

– 1 taza de leche.

– 50 gramos de levadura.

– Un pequeño chorrito de aceite.

– Manteca.

– Ralladura de limón.

– Una pizca grande de sal, de preferencia sal rosada del Himalaya o sal de mar.

 

Ingredientes para el almíbar o juguito:

– 1/2 litro de agua.

– 1 cubo de chancaca.

– Cáscara de naranja.

– Especias como canela, clavo de olor, nuez moscada y cardamomo.

– 2 cucharadas soperas de maicena previamente disueltas en agua fría.

 

Preparación:

1.- Cocer el zapallo camote en una olla con agua caliente. Una vez listo retirar del agua, procesar hasta formar un puré de preferencia con tenedor (para no perder producto). Enfriar y reservar.

2.- En un bowl colocar la harina, la leche, la levadura, el chorrito de aceite, la manteca (que puede ser previamente derretida en el microondas), la ralladura de limón, la pizca de sal y el zapallo camote ya hecho puré. Trabajar la masa hasta formar una mezcla semilíquida perfectamente homogénea que se pueda disponer con facilidad en una manga pastelera (si no tienes una puede ser una bolsa plástica firme).

3.- Cortar la punta de la bolsa y poner la masa en un porta picarones (si no tienes perfectamente puedes omitir el paso de la manga pastelera y armar picarones directamente con forma de rosquitas con la mano; otra opción es utilizar la manga pastelera directamente para formar un anillo de masa en el aceite dando la forma redonda de picarón). Sumergir los picarones en aceite caliente y esperar a que aumenten de volumen mientras se cocinan. Freír completamente y dejar secar sobre papel absorbente.

4.- Para el almíbar, es tan sencillo como verter el agua en una ollita y llevarla a cocción con el cubo de chancaca, la cáscara de naranja, las especias y la maicena previamente disuelta en agua fría (esto con el fin de evitar la formación de grumos). Dejar hervir unos minutos y apagar el fuego.

5.- Para calentar los picarones, basta con que estos se calienten unos minutos sobre el almíbar de chancaca a fuego lento. Lo ideal es que estos puedan “remojarse” solo un par de minutos ahí. Una vez listos retirar y servir de inmediato en un plato hondo con almíbar bien caliente.

 

NOTAS:

  • Evitar utilizar esencia de vainilla para el almíbar ya que se pierde la intensidad de los sabores de las especias.
  • Si no dispones de una manga o bolsa plástica y prefieres armar los picarones directamente con la mano, te sugiero humedecer en agua fría tus manos cada vez que armes un picarón de modo en que este pueda tomar fácilmente la forma redonda y además la masa no se pegue a tus manos.
  • Otro detalle importante es que si usas tus manos para armar los picarones, solo utilices una mano, para que con la otra puedas ayudar a retirar del aceite los que ya están cocidos.

 

¡Y ya está nuestra comida de invierno! Realmente sencillo, si bien no es una comida saludable ni tampoco recomendable para cocinar a menudo, es un gustito que si vale la pena. Para quienes llevan una correcta alimentación incluso pueden utilizarla como una comida trampa (OjO que no por eso es excusa para prepararla todas las semanas mientras dure el invierno y ni siquiera varias veces al mes), aunque de todas maneras se las recomiendo para estos fríos días.

 

Que conste que te advertí lo rica que es, así es que no dudes en prepararla. Quiero conectarme contigo, así es que te espero en las redes sociales con el hashtag #joceaguayoblog para que compartas tus fotos e impresiones si cocinas esta preparación.

 

¡Nos vemos!